lunes, 16 de julio de 2012

El Dragón Rojo (Romance)

Buenos y luminosos días, compañeros de letras... Aunque jirones de tristeza envuelvan tu alma... aunque el dolor se cebe en tu envoltura carnal... unifica la luz del Sol en un solo rayo esplendoroso que incida en tu corazón... ♥ e inunde de Alegría tu Vida... Hoy ha sido primero el poema... entre breves interludios de llamadas telefónicas... y luego la introducción. ¡Ah! Soy de la Isleta y... ¡Feliz día del Carmen! ☺
Sed felices...

Imagen tomada de Internet

El Dragón Rojo (Romance) 

En una época dorada
escondida entre los sueños,
moraba un Dragón Rojo
con las escamas de fuego.
Catorce metros de cola
lleva de largo aparejo,
encierra su corazón
voluntad de puro hierro
con la que escruta las almas
hasta ver su mismo centro.
Los Dioses le concedieron
por propio deseo expreso,
el poder de discernir
el Mal entre lo terreno,
regalándole a la vez
un poderoso baremo
para medir la vileza
que llevan los hombres dentro.
Ellos le otorgan el Don
de ser sus ojos espejos,
siendo la mirada el juez
que les muestre fiel reflejo,
dejando el alma al desnudo
de seres ruines, abyectos.
Estos deben ser bajados
al abismo del Infierno,
donde cumplirán condena
pues en el cieno vivieron.
En cambio, si su mirada
se posase en hombres buenos,
debería mostrarles, raudo,
las blancas puertas del Cielo,
señalizando el camino
e iluminando el sendero.
Pasó la época dorada
y comenzó un tiempo nuevo,
se retira el Dragón Rojo
a la "Gruta del Silencio".
Allí yacerá en el Sueño,
por los tiempos venideros,
sólo se despertará
si el Mal emprende el vuelo
de regreso a esta Tierra,
Tierra de Paz y sin miedos.
Donde impera Libertad,
donde no existen recelos,
seguirá el Dragón dormido
ante las Puertas del Cielo.




 





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