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viernes, 1 de junio de 2012

El patio interior



El patio interior

Nadia era una mujer alegre, quizás no excesivamente, pero amante de la Vida... de la buena compañía y los buenos momentos. Cuidadora implacable de su independencia, no solía quejarse de nada. Aún así, sus más allegados conocían sus alegrías y sus cuitas.
Un día Nadia enfermó. No era algo grave pero sí la condicionaba para hacer sus tareas diarias. Al no estar acostumbrada a estar enferma su carácter se modificó y se retrajo en sí misma. Se fue separando de sus amigos de siempre quedándose en casa. Estos la telefoneaban y ella, la mayoría de las veces, estaba tan cansada que, sencillamente, dejaba el teléfono sonar y no contestaba.
-Ya los llamaré, se decía Nadia. Más tarde... cuando esté más animada.
El teléfono repiqueteaba muchas veces con su sonido estridente y así pasaban los días.
Un día sonó el timbre de la puerta y Nadia fue a abrir.
-¡Sorpresa! Como Mahoma no va a la Montaña, viene la Montaña a Mahoma. ☺
Era una de sus amigas... ambas estaban muy unidas: se contaban sus secretos, sus anhelos, reían juntas cuando paseaban...
-¡Nadia! ¡Que alegría verte! Te echaba mucho de menos... Se te ve bien, algo cansada, pero muy bien.
-No me apetecía verte, Carmen... ni a nadie, la verdad. Esto que tengo pasará en breve y volveré a ser la misma de antes. No debéis preocuparos, ya os lo he dicho.
Carmen tomó la mano de su amiga y le dijo... Ven, vamos a fumarnos un cigarrillo en tu patio... charlaremos un ratito al fresco.
Se sentaron ambas en un banco de madera y contemplaron la tarde...
-Nadia, dijo Carmen, mira este sencillo rinconcito donde estamos... y mira todas las cosas bellas que contiene en su interior:
-Un trozo de cielo al levantar la vista, que es ampliable hasta el infinito... verdes salvajes y colores brillantes se alzan de sus tiestos de barro para alegrar los ojos, cantando eterna canción a la Naturaleza... El blanco resplandece en las paredes y, entre él, paisajes maravillosos para contemplar cuando quieras... Pero no tengo que enseñártelo, pues tu ya lo sabes y amas la Vida tanto como yo.
Y no voy a contarte ya nada de aquellos que te queremos y te necesitamos a nuestro lado... porque ¿sabes algo? Lo realmente importante ahora es que te pongas del todo bien. Pero necesitamos paciencia, así que la haremos nuestra aliada. Y no digas que no debo preocuparme. O hay cariño o no hay. Y, si hay, es lo más normal del mundo preocuparnos por las personas a las cuales amamos.
Nadia se levantó del banco y dijo:
-Vamos. Es cierto cuanto dices. Estaré más o menos cansada y todo lleva un proceso. Ahora me apetece sentir las olas del mar andando por la orilla... disfrutemos de un paseo al atardecer. Y mañana quizás esté igual que hoy, pero los momentos vividos HOY estarán en mi Vida siempre.
Y mañana tendré otros igual o más hermosos. Porque todo pasa y los momentos que una vive son por algo. Algo para aprender.
Pero HOY sentiré que estoy viva y es hermoso estarlo.
Y ambas amigas salieron a la Vida para integrarse con ella.

Nota: para ti, queridísima amiga... ¡boba!  :-p  Te quiero mucho, muacksssssssss ☺

jueves, 3 de mayo de 2012

El Horror





El Horror

Érase que se era, en el País de los Cuentos, vivía una mujer un tanto "cuentista", denominada Le Horror.
A Le Horror le gustaban mucho las fiestas, salir a cenar, de excursión... pero tenía un problema. Y grave. Ni trabajaba ni quería trabajar. Pensaba que era mejor que pagasen los demás.
Un día, Le Horror se hizo miembro de un "Club de Vida Social". Creía que allí le sería fácil buscar posibles incautos para sus manejos. Llegó como una pobre víctima de la sociedad que no tenía ingresos. Era su "papel". Ella siempre había querido ser actriz.
Al principio cayó bien... parecía que se preocupaba por los demás, que se interesaba por ellos... pero en realidad buscaba su propio beneficio.
-¿Cómo puedo conseguir dinero? Se dijo Le Horror.
-Ya sé... organizaré meriendas para los estúpidos estos, a ver si se hartan y me dejan de heredera. Y mientras tanto, cobraré por las meriendas. Si me cuesta diez, pediré veinte. Así yo tendré dinerito. Y podré manejar a la gente a mi antojo.
Y así lo hizo.
Y en verdad no era el dinero que pudiese ganar más o menos desempeñando la labor de crear meriendas, sino la maldad que iba implícita en su forma de actuar. El engaño y la avaricia.
Poco a poco las personas empezaron a ver la calaña de esta mujer y se fueron apartando de su lado. Cada vez que hacía algo por alguien esperaba el doble a cambio. Era vil y traidora... a las personas, sonreía en su cara y les daba las gracias por su presencia, pero cuando le daban la espalda les clavaba un puñal con sus comentarios de baja estofa. Ella que vivía de todos, a todos denostaba. Y no hablemos de la envidia... era verdaderamente alguien muy envidioso, que ansiaba sobresalir siempre por encima de los demás y que no soportaba que los otros fueran felices, puesto que ella no lo era.
Y las personas comenzaron a darle la espalda. Nadie creía sus patrañas.
En menos de un año de organizar meriendas, Le Horror estaba prácticamente sola. Habían llegado a estar relativamente concurridas, pero ahora... ahora, si iban diez eran muchos. Y de éstos diez, dos eran sus amigos y los otros personas nuevas que desde que veían la realidad emigraban a otros lares.
Y Le Horror... se consumió en su propia rabia e impotencia.

martes, 1 de mayo de 2012

Una oferta de trabajo

Hummmm... buenas días, compañeros internautas...
"Marzo ventoso y abril lluvioso, hacen a mayo florido y hermoso". ☺
Y ya hemos entrado en mayo... en el mes de las flores. Como pasa el tiempo de rápido... Se me acaba de ocurrir un cuentito... ¡a ver como sale! ☺



Una oferta de trabajo
A Dénix le encantaba navegar por Internet. Pasaba largos ratos leyendo, recopilando imágenes, escuchando música... Solía entrar a una Red Social muy conocida en su ciudad... Ningles.
Un día vio un anuncio que demandaba personal para trabajar con ellos. No explicaban cuál sería su labor, sólo que necesitaban personal.
-¡Woah! Se dijo Dénix... voy a enviar mi C.V. y a ver que pasa.
Pasaron un par de días, no muchos, y se pusieron en contacto vía e-mail con Dénix. Le pedían que enviase una propuesta, para 6 tipos diferentes de actos:
-Algo para papis y mamis con sus hijos
-Una cena
-Una fiesta para adultos
-Un viaje
Y así un par de actos más.
Últimamente Dénix, a pesar de su alegría innata, andaba bastante decaída... a una persona a la que amaba, le había llegado el momento de finalizar su ciclo en este mundo... y Dénix no lo asumía. Pensaba que aún no debía ser, que le necesitaban todavía en su vida.
Así que haciendo de tripas corazón mandó su propuesta, en donde como hacía siempre, puso toda su ilusión.
Le contestaron, pero ya habían elegido personal.
"Los descoordinadores".
-Uf... se dijo Dénix... y yo que pensaba que sería algo como... mandar correos publicitarios, admitir solicitudes, y esas cosas... ¡de buena me he librado!
Y eso se confirmó puesto que en Ningles se inició una batalla campal contra tales personajes, por su prepotencia en actos anteriores.
Dénix había contado todo esto a sus amigos, por lo que todos estaban al corriente de su solicitud de empleo. Algunos de ellos le dijeron que debería continuar adelante, que ellos la apoyarían. Dénix dijo que no. Que se debería aceptar la decisión de la Junta Directiva de la Red, que los descoordinadores tenían derecho a una oportunidad.
Y siguió pensando así aun cuando se enteró de que su C.V. lo tenían ahora tales personajes. Y también cuando hicieron uso de una de las propuestas que había enviado ella a la Junta Directiva. La habían utilizado sin reparos como propia. Pero ella tenía otras cosas más importantes en que pensar y siguió con sus asuntos.
Recibió una llamada telefónica donde se le pedía que fuera en calidad de testigo neutral a una reunión con organizadores de fiestas, en compañía de otro amigo que realizaría la misma función.
No tuvo problemas y aceptó.
Luego recibió otra llamada donde se la citaba para una posible entrevista laboral.
-¿Ahora? se dijo Dénix ¿qué labor podría desempeñar? Y también lo contó a sus amigas para solicitar su opinión.
Estas le dijeron... ¿con ese decrépito libidinoso? ¿Dónde? ¿tu sola? Mejor que tengas cuidado, Dénix. Yo no me fiaría ni un pelo.
Dénix estaba inmersa en sus propios asuntos personales por lo cual llamó y dijo que no podía asistir a la reunión en la cafetería de un afamado hotel de la ciudad, ejem, ejem... a lo cual le contestaron que ya habría otra.
El tiempo paso rápidamente y... los hechos se precipitaron. Su ser amado partió, Dénix conoció a alguien y se enamoró, relegando todo esto al olvido.
El transcurrir del tiempo, los actos y palabras de cada cual, demostró quién era quién, produciéndose unos hechos luctuosos que tuvo como consecuencia el desprecio de las personas integrantes de esta Red hacia estos "descoordinadores" y el abandono masivo de la página de sus miembros.
Dénix continuó feliz su vida... , con su amor, con sus amigos, con sus poemas, con sus cuentos... esperando el momento en que las cosas volviesen a su lugar.
Como sin duda ocurriría.

viernes, 27 de abril de 2012

Las crónicas (Prólogo)


Las crónicas (Prólogo)
Al salir a la calle Felicia se dio de bruces con un día espléndido. Lucía un sol magnífico que calentaba las concurridas calles de la ciudad. Se puso las gafas de sol y comenzó a andar.
-¡Hoy será un buen día! se dijo.
Felicia era una persona que amaba la Vida y agradecía todo cuanto ella le brindaba. Hacía honor a su nombre, de etimología latina que significa "Feliz".
-"Las cosas siempre pasan por algo", solía decir, y así lo creía.
Una de sus aficiones favoritas, era escribir. Gustaba de componer poesía, escribir cuentos cortos de todo tipo, y por último le encantaba escribir en su blog. También tenía un par de capítulos de un libro recientemente comenzado.
Había descubierto estos días cuánto le apasionaban los artículos... pero bueno, ella estaba empezando, aprendiendo, no había prisa... como decíamos, era un hobby.
Hasta esa tarde. Una voz al teléfono la sacó del mundo de fantasía en que estaba inmersa a través de las páginas del libro que leía.
-¿Sí? dijo Felicia...
Tras una larga conversación con su interlocutor y algunas risas, se había acordado que Felicia debía hacer, siempre bajo su estilo, una serie de artículos, crónicas o saga, como más le gustase llamarlo.
No había prisa, todas las cosas llevan un proceso, le habían dicho.
Felicia estaba contenta... pero también un poco asustada. Ella no escribía tan bien, escribía normal, pensaba... ¿sería por las casi mil seiscientas visitas que tenía su blog en un mes por lo cual querían que escribiese? ¿Y si no gustaba luego a esos señores lo que había escrito? ¿Y si no gustaba a sus lectores? ¿Y si?... ¿y si?
-¡Pero bueno! se dijo... esas cosas a mi no me han preocupado antes. Yo, a lo mío, que es escribir. Si gusta, genial, y si no, pues no pasa nada. Y todos tan contentos. Todos mis escritos han sido públicos siempre, así que... ¿qué más da?
-Hummmmm... pensó. No sé que nombre ponerle... ¿Las crónicas de...? ¿La saga  de...?. Bueno, ya veremos. ☺
Y Felicia se sentó ante su ordenador a revisar y clasificar la información que tenía recopilada... y hacer espacio en su disco duro para la nueva. Encendió un cigarrillo y sonrió ilusionada. ☺




lunes, 23 de abril de 2012

La Tarjeta Blanca



La Tarjeta Blanca
Sentada en la mecedora, Engracia contemplaba el jardín. A su lado se encontraba su nietecita Amparo,  tomando la merienda de la tarde y tirándole de la cola al gato.
-¡Amparo! Deja al gato tranquilo y cómete el bocadillo.
-Abuelita... si me vuelves a contar otra vez el cuento de cuando salieron de Zolompia. Anda, porfa, abuelita, cuéntamelo... anda, venga...
-Está bien, Amparo, te lo contaré, pero mientras, tu come.
Hace algunos años, tantos que se difuminan en mi mente, vivíamos todos en Zolompia. Allí las cosas no iban nada bien, por lo que muchos amigos se habían ido a otros países en busca de fortuna.
Desgraciadamente, el viaje era bastante caro, y encima había que conseguir la "Tarjeta Blanca". Gracias a ella, se podía vivir y trabajar en cualquier lugar.
A nuestro pueblo llegó un hombre que dijo ser papelador.
Los papeladores, como ya sabes, Amparo, son los que resuelven los temas de documentos. El hombre, dijo llamarse Gorrón Mengano y ofreció a todos conseguir la ansiada "Tarjeta Blanca". El precio era considerablemente menor que otros, y algunas personas nos interesamos. Como yo y tu abuelo.
Nos dijo que además de la tarjeta, tendríamos trabajo y alojamiento, así que nos reunimos con toda la familia y le pedimos su ayuda.
La familia era muy grande, pero muy pobre... tus tíos, tus tías, primos, primas... todos aportaron su granito de arena. Luego vendimos también los enseres que aún guardaba yo de la boda... hace tantos años... Y poco a poco, logramos la cantidad necesaria. Le entregamos la mitad, y la otra mitad se la daríamos cuando llegásemos a la Tierra Prometida.
Por fin, emprendimos el viaje... tu abuelo, tus padres, tu tío Perico y yo. Tu aún no estabas con nosotros, Amparo.
Al llegar a la Tierra Prometida, el señor Gorrón nos esperaba, y a la entrega de la otra mitad de la cantidad acordada, nos dijo que ya nos avisaría.
Nos encontramos tan desamparados... aquí, como sabes, vive tu tía Lucía. Ella nos dio cobijo hasta que se arreglara nuestra situación... no teníamos dinero, ni Tarjetas Blancas, ni trabajo, ni casa... Dios mío... cuando recuerdo aquellos días aciagos se me pone la piel de gallina.
El tiempo transcurría... y nosotros no podíamos ya ni siquiera hablar con ese hombre... nunca estaba.
A través de Radio Bemba...
-¿Qué es Radio Bemba, abuelita?
-La viejecita se ríe con voz cascada... ja ja ja... Pues la información que se transmite por la lengua, Amparito...
Te decía... a través de Radio Bemba, nos enteramos que muchos conocidos nuestros estaban en la misma situación, por lo cual nos pusimos en contacto con la Ley.
Bien... para no cansarme más, a Gorrón Mengano le cayó una buena, por engañar a las personas. Y en vista del daño que nos había hecho, la Ley nos entregó las Tarjetas Blancas y nos ofreció protección hasta que todo fuese mejor. Como por fortuna así ha sido.
A todo esto, Amparo ya se había zampado el bocadillo, y preguntó a su abuela:
-Abuelita... y ese señor tan malo... ¿dónde está ahora?
-Pues Amparito, contestó la abuela, no lo se, pero espero que en el lugar en que se encuentre, no pueda jamás volver a hacer lo que nos hizo a nosotros. Y ahora, vete a jugar con tus amiguitas, que yo quiero ver el serial de las seis.

Nota: este cuento va dedicado, con todo mi cariño, a todos los inmigrantes.

domingo, 22 de abril de 2012

Espectros...


Espectros...
La Luna iluminaba las calles desiertas... el aire fresco de la noche hacía volar unas bolsas de plástico sucias y rotas. Escudriñó a su alrededor buscando personas.
Sólo una farola cada dos manzanas permanecía encendida. No se oía ni el maullido de un gato...
Silencio.
Una etérea figura cruzó la calzada diez metros delante de ella... pero... ¡no era posible!
Podía verse al trasluz... y... había muchísimos... cientos...
Eran... eran... ¡espectros!
Los espectros poblaban las calles del antaño esplendente país de Bisness... mi corazón se encogió de dolor. ¿Y los amigos? ¿Y los vecinos y los conocidos? Pero este no es mi cuento... ☺
Gosa Magy siguió andando. Entraba en las casas y miraba en las mesas, en los armarios, en los cajones... en todas partes iba encontrando escritos en los que se daba cuenta de lo acontecido.
Las ansias de poder y riquezas de los gobernantes habían consumido finalmente al pueblo.
Una vez agotado lo productivo, se dedicaron por sistema a acallar las voces de protesta que se atrevían a alzarse contra ellos.
Legiones de sicarios invadieron las calles dedicándose al pillaje y a silenciar a todos los opositores.
El resto del pueblo emprendió camino al exilio. No quedaba nadie. Era una ciudad muerta.
Sólo unas pocas personas permanecían en el fabuloso castillo, levantado piedra a piedra con la sangre del pueblo.
Gosa Magy contempló este panorama y se dirigió hacia allí... los espectros le dirigían miradas de desprecio. Al llegar al castillo se cambió de vestimenta y se puso la habitual. Se tumbó en la cama pero le fue imposible conciliar el sueño... oía voces. Altas. Claras. Contundentes. ¡Libertad!
Se levantó de un salto y corrió hacia la terraza... lo que vio fue... espectros.

jueves, 19 de abril de 2012

La Cúpula Dorada de la Justicia


La Cúpula Dorada de la Justicia
La melodía "Sonata Claro de Luna" sacó a Fenixienta de su sueño... ¡Hora de levantarse!
Saltó de la cama y se dirigió al baño... se duchó y se vistió.
-Hummmmm... las 9 de la mañana, buena hora, se dijo.
Tomó la mochila y salió a la calle.
Le esperaba un largo camino pero no tenía miedo. Ella creía en la Justicia y en sus argumentos personales de Libertad y Respeto y las cosas caerían por su propio peso.
La Cúpula Dorada... hacia allí tenía que dirigirse.
Soplaba una brisa fresca y el Sol lucía esplendoroso en el cielo... Fenixienta empezó a andar con paso firme.
Transcurrido un tiempo vislumbró una preciosa avenida bordeada por Jacarandas... sus flores de color malva irradiaban destellos en los muros dorados de la Cúpula de la Justicia.
Al entrar por el arco de la puerta, los centinelas azules le preguntaron su nombre y procedencia, así como los motivos que la llevaban hasta allí.
Los centinelas iban vestidos de azul... tenían la piel azul... y en la cúpula reinaba un aire de austeridad que hicieron pensar a Fenixienta que estaba en el lugar indicado.
Los centinelas eran personas entregadas a su labor, que la atendieron y recogieron su proclama: Libertad y Justicia, pedía, ante la difamación que había vertido contra su persona y la persecución a que la sometía, Porrón I el corrupto.
-No tema usted, Fenixienta... habrá una investigación y la Verdad resplandecerá.
Una vez realizada, los Grandes Sabios hablarán con vosotros y os darán su resolución. Nosotros estamos para velar por todos los ciudadanos del Mundo Virtual y del Planeta Tierra.
Fenixienta salió esperanzada de la Gran Cúpula Dorada de la Justicia... estaba tranquila y feliz. Había hecho lo que le dictaban sus creencias, sus ideales, y sus manos estaban limpias... así como sus pergaminos de cuentos y poemas.
Y Fenixienta emprendió de nuevo el camino a Fhleisbook, de vuelta con su amor y sus amigos, con su conciencia tranquila.
(Continuará...)

lunes, 16 de abril de 2012

Sombras en el desierto


Sombras en el desierto
Los tiranos se debatían presas de la desesperación. Una de sus últimas proclamas consistía en instaurar la xenofobia entre los pocos resistentes en Tingles y por supuesto el pueblo no estaba de acuerdo.
-¡No! ¡Jamás! Era el grito que nacía en los corazones de los habitantes. Defenderemos nuestras creencias e ideales, no haremos apologías de falsos reyezuelos.
-¡Libertad!
Hordas de perfiles falsos invadieron las inmensas avenidas desiertas de Tingles... pululaban como sombras entre las amplias calles desoladas... frías por la falta de la mayor parte de sus pobladores, ahora en el exilio. Pero su voz aún se oía alta y clara ☺ ¡Libertad!
Los falsos perfiles que nadie conocía en persona (excepto los tiranos) se dedicaron a intentar vilipendiar a los pocos tingleros que aún resistían, por medio de las injurias, la xenofobia y la opresión. Voces lejanas resonaban denunciando lo acontecido y eran silenciadas a través de la guillotina y sus palabras borradas para siempre (o eso parecía...).
Esta horda infame se extendió incluso hasta el lejano pero LIBRE reino de Rakesbook, donde quedó evidente la mano que manejaba tales perfiles... ¡La Tiranía! ¡Siempre persiguiendo, acosando! En Rakesbook, se hallaban todos los exiliados de Tingles... y observaban.
Una premisa se extendía entre tingleros... "el bosque avanza...". Era una frase tomada de una gran obra shakesperiana... representa el triunfo del pueblo oprimido contra la Tiranía.

(Continuará...☺)
Nota: este relato me ha venido en un flash, charlando en un grupo de Facebook con la genial Angeles, nuestra "chicha prefe"... asias, Angelessss, muackssssssss

jueves, 12 de abril de 2012

Tiempo muerto

Buenos días, compañeros internautas...
Acabo de publicar algo en Singles y ya sabéis... lo subo aquí por si acaso...
Bueno... ahí va!


Tiempo muerto
Tic... tac... tic... tac...
Camina y camina el segundero
tac... tic... tac... tic...
escojo a Poesía de escudero
tic... tac... tac... tic...
lo mejor siempre está por venir
tac... tic... tic... tac...
nuevos aires han llegado ya
tic... tac... tic... tic...
libertad de poder escribir
tac... tic... tac... tac...
rimas y versos prestos están ☺
El bosque se mueve... avanza inexorable a la consumación de sus ideales. Las raíces otrora en eterna comunión con la tierra han tomado rumbo.
Su paso es lento pero firme. El rumor de la hojarasca clama hasta las mismas puertas del castillo. La profecía ha de cumplirse. Resplandece en el aire el fulgor de la Libertad.
El bosque de Birnam se mueve... avanza. Hacia Dunsinane.
Hasta los confines de la Tierra llegan las proclamas... el rumor del bosque ha desprendido ecos... Y observan. Observan la actuación de la Tiranía. Observan al bosque...
Es Tiempo Muerto... y el bosque de Birnam... avanza.
(Saludos, compañeros... para este microrelato, me he inspirado en la grandísima obra de Shakespeare, Macbeth. Espero que sea de vuestro agrado... Como ya sabéis, estoy recopilando lo que escribo en un blog de Blogger, y si por alguna causa desapareciese de Singles, lo podréis leer también allí. Os dejo el enlace más abajo. Muchísimas gracias por la atención prestada☺)
http://fenixdorada.blogspot.com.es/

domingo, 8 de abril de 2012

Cementerio de elefantes...

Buenísima noche de Dorada Luna, amigos blogueros... acabo de colgar este cuentito en Singles Las Palmas, y lo cuelgo aquí por si acaso, ejem, ejem... De nuevo estamos siendo objeto del acoso de los coordinadores de Singles Las Palmas, por publicar la carta de La Casa de Galicia y el reportaje del rastrillo en el Grupo La Revista de Singles Las Palmas... me he puesto en contacto con Clan-2000 para denunciar tal hecho. Es inconcebible que en el siglo XXI se pretenda instaurar un nuevo sistema feudal e intenten manipular y coartar la libertad de expresión y las noticias.Y no les doy más la lata, a continuación...


Cementerio de elefantes... 
Erase que se era, en la inmensidad virtual, que exístía un país agrupado en pequeños territorios independientes, con una sede central que supervisaba la buena marcha y expansión del estado. Una de las principales proclamas del Mundo Virtual, es la libertad de opinión y el respeto a los otros miembros. A uno de estos territorios, Fingles LP, arribó un día una pareja que proclamó su estado de coordinadores, delegados del gobierno central. Ellos instauraron nuevas leyes y proclamas, con las que unos estaban de acuerdo y otros no. En ese momento se intenta subir al poder a otro coordinador, cosa que no se consigue. Se produjeron cruentas lides tras los muros de los foros, algunas de ellas verdaderas batallas verbales, donde los improperios lanzaban sus más afilados dardos por ambas partes, procurando mostrar al resto de los habitantes de Fingles cuan malvado era el otro... se olvidaban de que todos eran humanos y todos tenían errores... Tras varios intentos de armisticio, de dimes y diretes, de unión y desunión, de guerra oculta, de guerra abierta, de amenazas y todas las estratagemas que se usan en una guerra, un día alguien apreta un botón y se produce un terremoto en Fingles. Todos parecen enloquecer. Un bando intenta aprovechar la ocasión y lanza un potente grito de guerra, a lo cual el otro responde con la guillotina, cortando la cabeza de cualquiera que se oponga a sus ideas. El resto de los ciudadanos de Fingles contempla horrorizado las masacres, las huídas en masa de sus vecinos y amigos, el caos y el descontrol... El día siguiente amanece negro en el cielo de Fingles... en las casas de sus habitantes aparecen fotos de los que ya no están... vuelven los ojos a lo que ocurre a su alrededor y ven... la desaparición de uno de los coordinadores... las excusas y muestras de total ignorancia del otro... el vacío y el silencio en las calles... y otra parte de ellos, emprende rumbo hacia el exilio... otros, sencillamente, los siguen... convirtiendo Fingles en un arcano cementerio de elefantes... donde transcurren horas entre el avistamiento de un habitante a otro... Dado que parecía ser que en Fingles reinaba la ley del silencio, el desaparecido volvió y poco a poco quisieron hacer como si nada hubiese sucedido... El pueblo, en cambio, lo que hacía era esperar... En realidad, no todos se habían ido... muchos estaban ocultos tras los pétreos muros de sus casas, esperando el momento en que la razón prevaleciera por encima de anhelos personales. Ellos creían en la libertad de expresar su parecer y opinión. Respetando a los demás y no rebajándose al mismo nivel que ninguno de los bandos. Amparándose en el derecho natural del humano: LIBERTAD de elección, LIBERTAD de opinión, LIBRE ALBEDRÍO. Eran... los neutrales, no pertenecían a ningún bando. Los creyentes de la verdad, de la razón, de la libertad. A través de la palabra oral, de la escrita, de imágenes, de blogs, de otras redes, expusieron su libre pensamiento y lucharon contra la tiranía. Tan alta fue su voz y tan potente clamaron por la LIBERTAD, que tal hecho llegó a oidos de la Gran Sede Central y tomaron cartas en el asunto. Ellos velaban por la expansión de los Territorios Independientes del Gran Mundo Virtual, no fomentaban las luchas internas. Realizaron una labor de investigación con varios delegados, concluyendo en que la LIBERTAD y la JUSTICIA tenían que reinar en Fingles y en todos los otros territorios. Volvieron los antiguos pobladores y en Fingles se celebró una fiesta que duró tres días enteros. Y la VIDA volvió a poblar los caminos de Fingles. (Nota: ejem... ejem... este relato es fruto de la imaginación del autor, con lo cual cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Por si acaso, me lo llevo para mi blog de Blogger también. Saluditosssssss )

viernes, 6 de abril de 2012

Amanecer en Miraflor

Buenas tardes, blogueros... hummmm... de nuevo en casita... han sido dos días estupendos ☺
Solita con mi amor en "El refugio de la Lluvia Serena"... ¡y de comida con las amigas! ¡genial!.
La naturaleza... los patitos... los nísperos, xDD, que ricosss ☺
Así que... ahí va un despertar en unos de estos preciosos días... asias, Lluvia Serena, por prestarnos tu casita... muacksssssssssssssss


Amanecer en Miraflor
Amanece... La lluvia tamborilea en el tejado de la buhardilla despertándome con su atronante música. 
Abro los ojos rápidamente y me incorporo en la cama. 
A través de los amplios ventanales el paisaje se ofrece en toda su magnitud, con un despliegue de tonalidades verdes. El día es gris, el cielo se encuentra completamente encapotado por las nubes. Todo aparece cubierto de un húmedo manto... la lluvia es señora del lugar.
El olor a frescor inunda mis sentidos y sonrío extasiada al nuevo día. 
Abro la ventana y dejo que llegue a mi totalmente, que se expanda por la alcoba el aroma a Naturaleza, mientras algunas gotas de lluvia salpican mi cara... es maravillosa la sensación que produce. Contemplo largo rato como descargan las nubes y brillan resplandecientes los miles de verdes que pueblan el barranco.
Hummmm... me he quedado helada... ¡brrrrr! ¡que frío!.
Cierro el ventanal y me arrebujo entre las mantas, al cobijo de mi amor... ¡que calorcito!
Aún acostada en la cama, sigo viendo la lluvia caer tras los ventanales... y presto atención a la música del agua: el estallido de miles de gotas en el tejado... el rítmico crepitar al estrellarse contra la tierra empapada que la recibe gozosa en sus brazos... la melodía de la acequia al correr bajo la ventana... escuchando atenta, sonriendo, me sumo en el sueño.

lunes, 26 de marzo de 2012

El festín de los buitres

El festín de los buitres
Asomada a la ventana contemplaba el discurrir de la Vida...
Mis ojos se dirigieron hacia el claro de bosque que se abría ante mi ventana... unas formas indefinidas fueron cobrando presencia... Sus garras atenazaban las ramas de un gran árbol. Desde allí esperaban. Esperaban. Esperaban...
Bajé la vista para contemplar lo mismo que ellos... el trémulo conejo que luchaba desaforado por sacar la pata del cepo. Sus intentos eran desesperados y emitía sonoros chillidos con los que intentaba llamar la atención. El cepo... clavaba sus dientes en la pata trasera y el conejo se debatía tratando de zafarse.
Cómo se le había ocurrido entrar en esa zona inexplorada del bosque... Esa mañana había salido de la madriguera y retozado entre el césped mojado por el rocío de la mañana. Saltando y brincando se había alejado demasiado, desorientándose. Había oído el aullido de un lobo, asustándose y emprendiendo veloz carrera hasta dar con el cepo.
Y los buitres... miraban. Sus ojos resplandecían gozosos ante el inminente festín. De vez en cuando dejaban escapar algún graznido, ante el cual un nuevo miembro se acercaba.
Al cabo de una hora las ramas del árbol estaban plagadas de buitres. El peso hacía que se inclinaran hacia el suelo. Habían organizado una fiesta preludio del festín de esa noche. Sus graznidos eran cada vez más atronadores... gra! gra! gra! El batir de las alas hacía caer una lluvia de plumas sobre el pobre conejo...
El conejo vio pasar su vida ante si... había tantas cosas aún que quería hacer... tantos senderos que recorrer...
Crash! Crash! El sonido de ramas al romperse hizo que se inmovilizase el conejo... ante sus ojos apareció una mole enorme con un gran tubo...
Bang!
El conejo acabó su alegre vida.
Bang! Bang! Bang! Los buitres comenzaron a desperdigarse rápidamente y tres de ellos fueron a dar con sus plumas al mismo lado que el conejo.
El cazador volvió a cargar la escopeta, recogió al conejo y lo echó al zurrón. Dio un par de patadas a los buitres, exclamando... -¡carroñeros! y lanzando un escupitajo a un gran buitre amarillo, volvió sobre sus pasos.
Yo me quedé en la ventana durante un rato mas pensando... el Ciclo de la Vida. Luego, me volví al sofá, tomé mi libro y seguí leyendo.

La reinona de corazones: ¡Que le corten la cabeza!

La reinona de corazones: ¡Que le corten la cabeza!

El mundo virtual de Ordenadorlandia bullía de actividad.
Sus reinos se habían dividido en una absurda lucha de poder por conseguir el mayor número de vasallos. Estos, eran considerados como un rebaño.
-¡Venid todos ahora aquí!... y hacia allí iba un rebañito... venid todos ahora aquí... y allí iba otro grupito...

El pueblo llano estaba cansándose de tanta información nociva, tantos sentimientos negativos, tanto descalabro sistemático de los otros miembros del mundo...

De repente se forma otro reino que rápidamente se empieza a poblar de vasallos. Su gobernanta era "La Reinona de Corazones": que le corten la cabeza, que le corten la cabeza!! Ese era su grito continuo ante las personas que no le gustaban o que ella pensaba, en su cerebro oscuro, que podían desearle algún mal.

La reina miraba a las personas que tenía encerradas en su diminuto mundo sin barrotes y pensaba... son míos, son míos, mío es el poder para poner pasquines contando "mi verdad" y mías son las fuentes de la información. Estaba contentísima de que su reino se poblara de vida y le diera el tan ansiado poder que ella deseaba para satisfacer su ego. Lo único que le faltaba por decir era: "Mi tesoro, mi tesoro"...

Así, cercenó unas cuantas cabezas. Esta reinona solía criticar a las otras principalmente por ese mismo acto, el de cortar cabezas. Ella aducía que todo el mundo tenía derecho a estar donde quisiera pero en cuanto a ella le molestaba algo cometía el mismo pecado del que tan mal hablaba: cortar cabezas.

Obcecada por sus nebulosos pensamientos de poder decapitó a María. María era una persona independiente totalmente y que no casaba con las ideas de nadie sino con las suyas propias.

Pero al ser un mundo virtual, a María le salió una segunda cabeza, y cual Hidra, se erigió en defensora de la LIBERTAD. Su libertad.

María llenó de panfletos los reinos de Ordenadorlandia explicando lo que le había sucedido. En ellos solo decía:

-Mirad. Se puede cortar la cabeza... y en su lugar saldrá otra. La libertad no se puede coaccionar. Por cada cabeza que corten saldrá una nueva que clamará por su libertad. Vine a este reino libremente por invitación y una reinona despiadada ha querido silenciarme y no permitirme vivir. Jamás callarán los deseos de un pueblo, sus deseos de libertad para decidir donde quieren ir y con quien. Si no tengo libertad para expresarme no quiero vivir en ese reino. Yo soy Libre.

Los habitantes del reino leían los panfletos y cuchicheaban...

-Creo que dice algo cierto... le han cortado la cabeza cometiendo el mismo acto que antaño criticaban! No queremos dictadores que rijan nuestras vidas.

Estaban tan decepcionados que ni siquiera intentaron sublevarse contra la Reinona de Corazones... sencillamente, tomaron sus bártulos y se extendieron por el Gran Mundo Virtual, conservando los lazos amistosos que quisieron y proclamando sus ideas con LIBERTAD y RESPETO.

La Reinona quedó sola en su pequeño reinito despoblado... sin nadie a quien gobernar, sin nadie a quien cortarle la cabeza... y salió corriendo tras sus antiguos vasallos para intentar conseguir que algunos volviesen con ella. Pero no lo consiguió y se vio sola para siempre.

jueves, 22 de marzo de 2012

Las caracolas


lunes, 31 de mayo de 2010, 19:25:53
Las caracolas

Paula tenía 8 años, largas trenzas amarillas y un sombrero de paja.
Le gustaba tantísimo el mar…los domingos por la mañana, solía ir con su abuelo a pescar.
Mientras su abuelo pescaba subido a una roca, ella daba largos paseos por la playa. Le gustaba pisar la arena, del color tan dorado que le gustaba tanto. Igual que el sol, igual que su pelo.
Miraba atentamente, por si veía caracolas. Tenía una colección enorme de ellas: de colores vivos, de forma rugosa, brillantes, rotas…de todas las formas y colores imaginables, ella las atesoraba en su cofre de madera.
Pensaba: cuando sea mayor, pondré un museo de caracolas, y todo el mundo las admirará. Además, las caracolas poseían un maravilloso secreto. Las más grandes, te permitían escuchar el sonido del mar.
Cuando se encontraba a solas en casa, a cualquier hora del día o de la noche, abría su cofrecito y se ponía una caracola al oído. ¿Cómo podía escuchar el mar a través de ellas? Aún no lo entendía, pero era estupendo.
A lo lejos, oyó su nombre: ¡¡¡Paula!!! ¡¡¡Paula!!! La llamaba su abuelo. Es la hora de la comida, debemos volver a casa.
Paula se quedó asombrada. ¡Qué rápido pasaba el tiempo cuando estaba en la playa!
Recogió las caracolas que había encontrado y apartado en un rinconcito, y emprendió una veloz carrera hasta las rocas.
Su abuelo guardaba los aparejos de pesca, y sonreía. ¿Te has divertido, Paula? ¿Cuántas caracolas has encontrado hoy?
La niña, muy contenta, le enseñó su botín. Había una preciosa caracola entre ellas, de un tono azul brillante.
Vaya, Paula, mira que cosa tan bonita. Tiene un color precioso, como esa no tienes ninguna. Estarás contenta.
Si, le dijo Paula, es preciosa. Será la reina de las caracolas de mi baúl.
El abuelo le dio la mano a Paula, y se dirigieron a la casa juntos. Paula pensaba que a su abuelita le gustaría mucho su nueva caracola.
Paula siempre había pensado, que seguramente a ella le gustaban tanto las caracolas por su abuela. A su abuela le volvían loca las caracolas. Tenía hecho muchos collares, pulseras, incluso cuadros, de ellas. Su preferida era una caracola enorme, de color rosa.
La que ella llevaba, le encantaría. Estaba segurísima. Sonrió muy feliz.

El viaje


lunes, 31 de mayo de 2010, 18:35:48
El viaje
Eran las 9 de la mañana de un lluvioso día de otoño. Estaba sentado en la cama, y miraba el girasol que lucía algo mustio en el alféizar de la ventana.
En unos momentos, tendría que ir hacia el aeropuerto, tomaría un avión que me llevaría directo a la ciudad de Madrid…me gustaba Madrid. Me gustaba viajar. Estaba contento.
Mi maleta descansaba encima de la silla, ya preparada y cerrada.
Empecé a recordar mi anterior viaje a Madrid. Era una ciudad inmensa.
Recuerdo un sitio donde paseé. Era un radiante día de primavera, y lucía el Sol. Visité los jardines del Palacio Real. Había muchísimas flores, y multitud de mariposas multicolores entre ellas. En el centro del parque, se encontraba una laguna. Era un lugar tranquilo. Tomé un libro, me senté en un banco, y me puse a leer. Recuerdo de ese día, una gran tranquilidad. Daba gusto estar allí.
Vuelvo al día de hoy…oigo la lluvia golpear contra los cristales de la ventana. Mi madre toca en la puerta de mi cuarto, ya ha venido mi tía a recogerme, ella me trasladará al aeropuerto.
Cojo la maleta, y mi mochila. Nunca me han gustado las despedidas. Además, no me voy mucho tiempo, serán sólo dos semanas, pero sé que lo pasaré estupendamente.
Salimos a la calle, el ruido de los coches y de la lluvia es ensordecedor. Miro hacia las ventanas y me despido de mi madre, que me dice adiós con la mano, protegida de la lluvia tras el cristal.
Dentro de poco, estaremos otra vez juntos.
Feliz, charlo con mi tía, y le cuento todos los lugares que pienso visitar.
Pasaré unas geniales vacaciones.

sábado, 4 de febrero de 2012

La revelación (Cuento VI de la serie "Relatos del Mañana")



La revelación (Cuento VI de la serie "Relatos del Mañana")

La revelación
Eva vivía sola en su pequeño piso. Le gustaba rodearse de cosas bellas. No necesariamente tenían que ser caras... además, no podía permitírselo. De todas formas, pensaba que la belleza se escondía igual en la más humilde de las margaritas como en la más sofisticada orquídea. Con poco dinero se pueden hacer bonitas cosas.
Tenía brillantes mariposas pegadas a las paredes... y flores de varios tamaños en blanco y negro. Sus paredes eran de colores: verde y rojo el salón, como si fuera un atardecer en el bosque... azul-celeste su dormitorio para hacerla sentir en el cielo. Su casa estaba adornada con preciosas cajitas, hadas, abanicos... era muy querida por su familia y amigos, que la colmaban de regalos. Le producía un placer especial acariciar un libro regalado, abrir una de las cajitas, beber té en la linda taza que le regaló una de sus más queridas amigas por Reyes... 
Eva amaba tantas cosas de la Vida: los colores, el Mar, la lluvia, el viento... En verdad, se sentía rica... Tenía muchos amigos, aunque afines a ella sólo fueran unos pocos. Con ellos se sinceraba a veces... sólo a veces. Sabía que no podía estar repitiendo continuamente la misma letanía. Al hacerlo, podía darle más poder. Por poder... podía hasta agobiarlas. Así pensaba.
Un día se levantó de la cama. Al asomarse al balcón pensó que el tiempo hoy hacía par a sus pensamientos. ¿Volverse a meter en la cama para eludir lo real? Es absurdo... sólo lo pospondré. Y eso sólo si el sueño me sume en el olvido... No. Eso sería una cobardía. Ya lo he hecho. Ya es el Mañana de Anoche. Ahora es mi Hoy. 
"Debes escribir lo que sientes, Eva..." 
Muy lejos y muy cerca a la vez, en el interior de su mente, Eva oyó esta frase y fue como una revelación. Y en el espejo de su alma, vió... un texto escrito: "Mañana". Lo había escrito ella misma. Casi había expresado a gritos lo que sentía... y lo había hecho público.
Oh, pero... claro. Sólo era una parte de la constante lucha en su interior. 
Y la continuación de los relatos... también los escribía ella. Porque ella los conocía: 
-Ana y su positividad. Su fe en la Vida...
-Antonio y su búsqueda del conocimiento y el equilibrio...
-Lola y el poder del Ahora...
-Flor y las ganas de vivir...
Y ella... con la alegría por la Vida... y su desconcierto ante lo intangible pero siempre presente... esa carga... su carga. No lo entendía, la verdad. Se negaba a ello.
-Debemos reunirnos, pensó Eva. Debemos contrastar nuestras experiencias y lo que hemos aprendido. Y ver hacia dónde nos conduce esta realidad y estas poderosas palabras: Mañana, Hoy, Ahora. Y que más conocimientos debemos adquirir en la búsqueda constante del Sentido de la Vida.
Estas personas son importantes para mi y yo soy importante para ellas. Formamos un todo y tenemos individualidad. Hemos de compartir.
Ya estaba más tranquila. Había desaparecido la profunda intranquilidad con la que se levantó. De nuevo tenía las riendas del Ahora en sus manos. 
Contempló el sol brillante que lució cegador por un momento y pensó... Mañana. No, aún no es Mañana. Ahora decido yo.
Y aunque el día siguió siendo gris Eva Ahora lo veía radiante. Tenía que organizar un encuentro.



viernes, 27 de enero de 2012

El talismán (Cuento V de la serie "Relatos del Mañana")


El talismán (Cuento V de la serie "Relatos del Mañana")

El talismán
Flor abrió los ojos al nuevo día. Un nuevo día. El Mañana de ayer ya es Hoy. ¿Y Hoy tendrá algo diferente? ¿Hoy cambiará mi rumbo?
Llevaba tiempo cuestionándose las experiencias del último año. Los momentos dolorosos guardados dentro. Otros eran buenos. Dolía pensar. Ella era una persona tan alegre, tan vivaz, tan risueña... y por último estaba seria, taciturna, abatida... ¿Dónde estaba su espíritu animoso?
Flor decidió salir... volver a abrir sus puertas. Habló con sus amigos, con su familia, conoció personas nuevas, iguales y distintas a ella. Le hablaron de muchas cosas, percepciones no conocidas y a la vez afines. Le hablaron de talismanes, amuletos, de fé, de dios, de Mañana, de Hoy, de Ayer... de Filosofía, de tantas y tantas cosas... Si ella tuviera un talismán... pensó. Algo que le insuflara ánimos a su alma...
Una tarde, reflexionaba. Entre los vapores del sueño, vislumbró un rostro. Una mujer que sentía mucho como ella. Ella conocía sus sentimientos. Sabía de ellos. Y sabía que también sentía el Mañana. "Noche y día un momento es." Eso oyó.
Flor se despertó. No tenía que buscar nada. Ni conocer nada. Podía elegir.
Se dijo que ese, justo ese, Ahora, era su momento. Que estaba harta de pensar en Mañana. Que justo hoy iba a tomar las riendas de la Vida, de su Vida, y dirigirla hacia donde ella quería.
Entonces pensó... este es el talismán. Las ganas de Vivir. Y hacerlo por mi misma. Si... claro... pensando en las personas que amamos... pero sobre todo, vivir por uno mismo, pues es nuestra vida.
Y Flor vivió su vida.
(Relato V de la serie "Cuentos del Mañana")
[Este cuento, es para ti, Flor, mi hermana, que se que me lees. Ha salido también solo. No sé si este es el fin de la serie, pero ahora mismo lo siento así. Te quiero muchísimo. Muacksssss]



jueves, 26 de enero de 2012

La caverna (Cuento IV de la serie "Relatos del Mañana")



La caverna (Cuento IV de la serie "Relatos del Mañana")

La caverna
Lo había conseguido. Se hallaba en una caverna donde imperaba el silencio... la luz tenue de una vela emitía un débil resplandor a su alrededor. Flotaba en el aire aromas de incienso y sándalo... 
Lola, sencillamente, sonreía... ya no pensaba en Mañana... sólo sentía el Ahora. Estaba. Pensaba. Y sonreía... nada la afectaba. En la paz de la gruta... Lola meditaba.
Los acciones de antaño fluían veloces ante si y ella las veía pasar... a su mente vino la frase: Son acciones. Hechas están. De lo bueno, aprenderé. De lo malo, también. Pero no me afectará el pasado. El pasado, pasado está.
Una sutil melodía comenzó a esparcirse de la nada... relajante... tonificante... la música lo era todo y  se integró con ella.
Su vida presente se mostró ahora ante sus ojos... esta caverna en verdad debía ser mágica. Era como si... como si formara parte de ella. Vio sus anhelos de viajar... de amar... de dar todo el cariño que llevaba dentro. Y se dijo... los anhelos son como dependencias, son como apegos... eso me dice la consciencia... debo tomar de la Vida lo que me ofrece y dar sin esperar recompensa ni intereses. 
Debo creer en lo que quiero y se abrirá el Mundo entero...
Entonces vio el rostro de un hombre aparecer ante si... entre susurros le llegó su nombre: Antonio... buscaba algo llamado el Centro. Se dijo... es un buscador como yo, buscador de la Vida, del conocimiento. 
Un faz humana se dibujó... Ana... Ana... le dijo el viento. Ana era una mujer positiva que amaba la Vida. Ella creía en el amor y alejaba de si el dolor.
Eran personas como ella que buscaban... el sentido de la Vida. Vivir el momento real sin miedos al Mañana.
En la penumbra de la caverna se hizo la luz. Esplendorosa. Brillante. Clara.
Y Lola se encontró en el sofá de su casa con la taza de té aún tibio encima de la mesa. Con la sonrisa en su rostro. Feliz. Viva. Pensando que la caverna siempre había estado ahí y estaría ahí. Que no tenía que pensar en Mañana, que no existía, pues ella era feliz AHORA y así seguiría sucediendo mientras ella lo quisiese.
Y así fue.
(Cuento IV de la serie "Relatos del Mañana")
[Este relato se lo quiero dedicar a mi amiga Lola, mujer siempre positiva y en continuo crecimiento  interior]


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